Asegura el mejor rendimiento para tu sitio o aplicación con un servidor dedicado equipado con hardware IBM. Nosotros nos encargamos de la configuración y soporte, para que puedas enfocarte en tu negocio o contenido, sin preocuparte por los recursos técnicos.
¿Por qué elegir un servidor dedicado?
Despliegue y gestión visual
Deploy automático desde Git, con revisión de secretos y vulnerabilidades antes de publicar. Sitios, bases de datos y SSL se administran desde un panel visual, siempre actualizado.
Recursos 100% dedicados
CPU, RAM y discos NVMe son exclusivos de tu servidor, sin capa de virtualización. Ningún otro cliente comparte la máquina: el hardware rinde al máximo y el rendimiento se mantiene estable aunque suba el tráfico.
Seguridad activa
Firewall activo que detecta y bloquea IPs maliciosas en tiempo real, honeypot para atraer y aislar ataques, y mitigación anti-DDoS permanente. El tráfico hostil se corta antes de llegar a tu aplicación.
Tráfico ilimitado
Ancho de banda de alta capacidad, con tráfico de entrada y salida sin medición. Ideal para sitios de alto tráfico, APIs, streaming o aplicaciones que no pueden quedarse cortas de red.
Red privada aislada
Conecta tus servidores entre sí por un canal físico separado de internet. Segmenta bases de datos, aplicaciones y copias de seguridad con baja latencia y sin exponer el tráfico interno.
Backups remotos
Copias automáticas en almacenamiento remoto, fuera del servidor y del datacenter. Si la máquina falla, recuperas datos y configuraciones desde un respaldo independiente, sin depender del disco local.
Alta disponibilidad
Datacenters de clase empresarial, red global de baja latencia y alimentación redundante. Tu servidor queda cerca de tus usuarios y preparado para crecer hacia otras soluciones cloud.
Control total y soporte
Elige CPU, memoria, discos y sistema operativo, con acceso root. El entorno se gestiona y parchea desde el panel, con soporte para que te concentres en el negocio.
